
En las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) se moviliza talento. El sector social forma parte activa de la estructura económica de Nuevo León y desempeña un papel relevante en la generación de empleo y voluntariado. Aunque con frecuencia su contribución se mide por el impacto social de sus programas, pocas veces se reconoce que también son espacios de trabajo que sostienen servicios, profesionalizan personas y articulan redes ciudadanas. En el marco del 1 de mayo, Día del Trabajo, conviene visibilizar esta contribución.
De acuerdo con el Informe de Transparencia (SAT, 2024), 4 de cada 10 personas colaboradoras son trabajadoras remuneradas y 6 de cada 10 participan como voluntarias. Esta combinación revela un modelo híbrido en el que conviven empleo formal y compromiso comunitario. El personal contratado brinda continuidad operativa, especialización técnica y seguimiento institucional; por su parte, el voluntariado fortalece la participación ciudadana y amplía la capacidad de respuesta ante diversas necesidades sociales.
No obstante, detrás de esta aportación hay retos estructurales significativos. El 41.5% de las donatarias autorizadas reporta no contar con plantilla laboral y, entre aquellas que sí tienen personal remunerado, predominan las organizaciones de tamaño “micro”—las cuales tienen entre 1 y 9 personas empleadas— y “pequeño” —entre 10 y 49—, que representan 26.2% y 18.4%, respectivamente. Esto podría reflejar un ecosistema de donatarias compuesto mayoritariamente por organizaciones con capacidades limitadas, estructuras reducidas y márgenes estrechos para crecer o innovar.

Fuente: Elaboración propia con base en el Informe de Transparencia (SAT, 2024)
Adicionalmente, la escasez de personal remunerado puede traducirse en cargas excesivas de trabajo para los colaboradores, alta rotación, dificultad para retener talento y dependencia constante del voluntariado, condiciones que afectan la continuidad institucional y la sostenibilidad de los proyectos (Carrillo, García & Tapia, 2006; Girardo & Mochi, 2012).
Reconocer el valor laboral de las organizaciones también implica asumir la responsabilidad de acompañar a quienes las hacen posibles. Detrás de cada programa, servicio o red hay personas que enfrentan cargas de trabajo excesivas, recursos limitados y pocas herramientas para desarrollarse profesionalmente. Fortalecer al sector social significa, antes que nada, invertir en ellas: en su formación, en sus condiciones laborales y en los sistemas que les permitan trabajar con mayor claridad, orden y sostenibilidad. En el Día del Trabajo, reconocer a las OSC es también reconocer que el bienestar de quienes trabajan con causa no puede seguir siendo lo último en la agenda.
Autora: Luz Helena Rodríguez Tapia
Coordinadora de Conocimiento yCo.
Fuentes de consulta:
Carrillo Collard, P., García Chiñas, P., & Tapia Álvarez, M. (2006). El fortalecimiento institucional de las OSCs en México: debates, oferta y demanda. México: Alternativas y Capacidades.
Girardo, C. & Mochi, P. (2012). Las organizaciones de la sociedad civil en México: modalidades del trabajo y el empleo en la prestación de servicios de proximidad y/o relacionales. Economía, Sociedad y Territorio, 12 (39): 333-357.Servicio de Administración Tributaria (SAT). (2024). Informe de Transparencia [ITr]. México: Gobierno de México.




